
LA FORMACIÓN DOCENTE
Al hablar de formación docente, es introducirnos en un campo sumamente complejo, por desgracia, desde que el docente se está formando dentro de las instituciones educativas (escuelas normales), no se le dan todos los elementos que requiere para una práctica educativa centrada en los verdaderos requerimientos de la sociedad y del sistema educativo. Pondré como ejemplo el caso concreto de los profesores de educación física, a quienes se les dota de un sinnúmero de conocimientos necesarios para acercarse a la práctica educativa deseada; sin embargo cuando llegamos a las escuelas nos piden entrenar equipos, ensayar escoltas y bandas de guerra; cosas de las que no tenemos conocimiento, pero que debemos idear la manera de resolver esos requerimientos.
A las nuevas generaciones de maestros y en cada uno de los cursos de actualización a maestros en servicio se les cargan de conceptos, metodologías, estrategias; pero muchas de las veces y desafortunadamente esa nueva información no se aplica tal como debiera, esta se distorsiona y se tiende a adoptar solo como nos conviene, lo más cómodo. ¿Cuántas veces llegamos a escuchar “es lo mismo pero con otras palabras”? y, ¿realmente será lo mismo, o nos empeñamos a reproducir las mismas prácticas con las que fuimos educados?
¿Será por ello que muchos docentes tomamos nuestra aula o área de trabajo como solo nuestro? ¿Porqué tenemos tanto celo por nuestra práctica donde solo nosotros podemos decidir, hacer, mandar, tomar decisiones?
No debemos olvidar que no solo los alumnos son diversos, sino también los maestros, por tal motivo; tanto a los maestros en servicio como los que se están formando necesitamos estrategias y metodologías variadas que puedan incidir en un aprendizaje de los mismos para que comprendamos las verdaderas necesidades de nuestra práctica, los conceptos, actitudes, estrategias, etc que son las ideales para el trabajo con los alumnos, padres y maestros que estamos inmersos en el proceso de enseñanza – aprendizaje.
Incluir el tratamiento de la diversidad en la formación docente es un asunto ineludible, todos somos diferentes y por lo tanto aprendemos, comprendemos, discernimos, etc. de forma diferente; lo que nos lleva a un enriquecimiento y desarrollo del pensamiento divergente.
Algunos autores vienen considerando la formación docente como un proceso con ciertas características tales como:
AUTOR
CONSIDERACIONES
Cristina Davini
- de carácter orgánico.
- Se inicia con la enseñanza de grado u se desarrolla en el desempeño del trabajo.
- Conformación del pensamiento socio – profesional.
Martha Souto
-Se refiere a tres campos:
* La práctica: orientada hacia valores construidos a partir de la realidad social.
* Conocimiento: Construye conceptualizaciones teóricas.
*Investigación: Construye conocimientos y planea problemas no resueltos.
Pilles Ferry
Consiste en ponerse en condiciones para ejercer la práctica profesional a partir del desarrollo de conocimientos, habilidades y representaciones del trabajo a realizar.
Filloux
Consiste en la formación académica, metodológica, en lo pedagógico – didáctico, psicológico y formación profesional.
Tomando en cuenta las definiciones de los autores sobre la formación docente, podemos decir, que es un proceso que comprende varios elementos, tales como la formación inicial, la práctica en condiciones reales y la actualización permanente del profesorado en servicio. Sin embargo, como lo mencionamos al inicio, no existe esa articulación entre las exigencias de la formación inicial, la práctica en condiciones reales y la actualización permanente del profesorado en servicio.; si bien, se lace lo posible, aún existen vacíos; además no se ha logrado que desde el centro formador de docentes se tome en cuenta la diversidad de características de los alumnos y, por lo tanto de formas de aprendizaje, lo que provoca que el docente no lleve a la práctica la consideración de que con sus alumnos pasa igual.
El proceso de formación del docente es un asunto complejo, ¿Cómo lograr que el futuro profesor desarrolle habilidades de aprender cómo enseñar, y a la vez, lo que se va a enseñar? Ya de por sí, esta pregunta es algo confusa y lo es aún más la respuesta de la misma; sin embargo, esto constituye el eje fundamental de la formación y es el reto más importante de éste proceso; para ello es necesario respetar y, sobre todo aprovechar las capacidades, características, aptitudes, experiencias, lugares de procedencia de los alumnos; en fin, al alumno en su totalidad para lograr dicho objetivo.
Tomando en cuenta la última consideración podemos decir, que para lograr la formación para la diversidad, hay que considerar:
-Las teorías de la enseñanza y aprendizaje.
-Los contenidos disciplinares y transversales.
-La población de niños, futuros docentes y docentes.
-Los bagajes culturales, lingüísticos, condiciones socioeconómicas y experiencias de vida personal y profesional.
Generalmente, y al igual que el docente con los niños; el profesor formador de futuros docentes suele homogenizar la enseñanza para todos, tratan de formar al profesor ideal, con características bien definidas, prácticas similares, entre otras: se brinda a los alumnos, tanto de niveles básicos como de normal, las mismas oportunidades y no lo hacemos equitativamente; es decir, damos lo mismo a todos sin importar sus necesidades e intereses.
Se está consciente de que el alumno (futuro docente) proviene de contextos diferentes y que la sociedad con la que va atrabajar es un cuerpo dinámico con cambios constantes; sin embargo, aún no aterrizamos en la importancia de que el docente es un elelmento importante en la formación de ciudadanos que sse insertarán de forma activa en la sociedad y sobre todo que serán los responsables de transformarla. La autonomía que el profesor pueda inculcar a sus alumnos jugará un papel muy importante dentro de esta transformación.
El centro de trabajo sería un lugar idóneo para que el docente vea enriquecida la eficacia de su práctica. Esto podemos lograrlo cuando la escuela se convierta en un espacio de análisis y reflexión sobre la propia práctica y la de los demás en un marco de ayuda mutua. La clase sería el centro de análisis y con ella los alumnos, maestros como factores de influyen en el proceso enseñanza – aprendizaje; por eso la necesidad imperante de abrir el aula, dejar que los demás se involucren en nuestra práctica, atrevernos a ser juzgados por los demás, todo con una finalidad cien por ciento de mejora y crecimiento.
La formación docente para la diversidad es una postura educativa que toma como eje principal al alumno, al maestro y al saber como elementos base que se interrelacionan y que dependen uno del otro para que el proceso se lleve de manera eficaz.
Por lo anterior, la utilización de múltiples técnicas, metodologías, etc. será una de las necesidades para formación de futuros docentes, brindando la posibilidad de desarrollar al máximo las capacidades de los alumnos, el sentido de responsabilidad, de conciencia de la trascendencia de su rol y la necesidad de la constante actualización dado que la sociedad está en constante movimiento.
Al hablar de formación docente, es introducirnos en un campo sumamente complejo, por desgracia, desde que el docente se está formando dentro de las instituciones educativas (escuelas normales), no se le dan todos los elementos que requiere para una práctica educativa centrada en los verdaderos requerimientos de la sociedad y del sistema educativo. Pondré como ejemplo el caso concreto de los profesores de educación física, a quienes se les dota de un sinnúmero de conocimientos necesarios para acercarse a la práctica educativa deseada; sin embargo cuando llegamos a las escuelas nos piden entrenar equipos, ensayar escoltas y bandas de guerra; cosas de las que no tenemos conocimiento, pero que debemos idear la manera de resolver esos requerimientos.
A las nuevas generaciones de maestros y en cada uno de los cursos de actualización a maestros en servicio se les cargan de conceptos, metodologías, estrategias; pero muchas de las veces y desafortunadamente esa nueva información no se aplica tal como debiera, esta se distorsiona y se tiende a adoptar solo como nos conviene, lo más cómodo. ¿Cuántas veces llegamos a escuchar “es lo mismo pero con otras palabras”? y, ¿realmente será lo mismo, o nos empeñamos a reproducir las mismas prácticas con las que fuimos educados?
¿Será por ello que muchos docentes tomamos nuestra aula o área de trabajo como solo nuestro? ¿Porqué tenemos tanto celo por nuestra práctica donde solo nosotros podemos decidir, hacer, mandar, tomar decisiones?
No debemos olvidar que no solo los alumnos son diversos, sino también los maestros, por tal motivo; tanto a los maestros en servicio como los que se están formando necesitamos estrategias y metodologías variadas que puedan incidir en un aprendizaje de los mismos para que comprendamos las verdaderas necesidades de nuestra práctica, los conceptos, actitudes, estrategias, etc que son las ideales para el trabajo con los alumnos, padres y maestros que estamos inmersos en el proceso de enseñanza – aprendizaje.
Incluir el tratamiento de la diversidad en la formación docente es un asunto ineludible, todos somos diferentes y por lo tanto aprendemos, comprendemos, discernimos, etc. de forma diferente; lo que nos lleva a un enriquecimiento y desarrollo del pensamiento divergente.
Algunos autores vienen considerando la formación docente como un proceso con ciertas características tales como:
AUTOR
CONSIDERACIONES
Cristina Davini
- de carácter orgánico.
- Se inicia con la enseñanza de grado u se desarrolla en el desempeño del trabajo.
- Conformación del pensamiento socio – profesional.
Martha Souto
-Se refiere a tres campos:
* La práctica: orientada hacia valores construidos a partir de la realidad social.
* Conocimiento: Construye conceptualizaciones teóricas.
*Investigación: Construye conocimientos y planea problemas no resueltos.
Pilles Ferry
Consiste en ponerse en condiciones para ejercer la práctica profesional a partir del desarrollo de conocimientos, habilidades y representaciones del trabajo a realizar.
Filloux
Consiste en la formación académica, metodológica, en lo pedagógico – didáctico, psicológico y formación profesional.
Tomando en cuenta las definiciones de los autores sobre la formación docente, podemos decir, que es un proceso que comprende varios elementos, tales como la formación inicial, la práctica en condiciones reales y la actualización permanente del profesorado en servicio. Sin embargo, como lo mencionamos al inicio, no existe esa articulación entre las exigencias de la formación inicial, la práctica en condiciones reales y la actualización permanente del profesorado en servicio.; si bien, se lace lo posible, aún existen vacíos; además no se ha logrado que desde el centro formador de docentes se tome en cuenta la diversidad de características de los alumnos y, por lo tanto de formas de aprendizaje, lo que provoca que el docente no lleve a la práctica la consideración de que con sus alumnos pasa igual.
El proceso de formación del docente es un asunto complejo, ¿Cómo lograr que el futuro profesor desarrolle habilidades de aprender cómo enseñar, y a la vez, lo que se va a enseñar? Ya de por sí, esta pregunta es algo confusa y lo es aún más la respuesta de la misma; sin embargo, esto constituye el eje fundamental de la formación y es el reto más importante de éste proceso; para ello es necesario respetar y, sobre todo aprovechar las capacidades, características, aptitudes, experiencias, lugares de procedencia de los alumnos; en fin, al alumno en su totalidad para lograr dicho objetivo.
Tomando en cuenta la última consideración podemos decir, que para lograr la formación para la diversidad, hay que considerar:
-Las teorías de la enseñanza y aprendizaje.
-Los contenidos disciplinares y transversales.
-La población de niños, futuros docentes y docentes.
-Los bagajes culturales, lingüísticos, condiciones socioeconómicas y experiencias de vida personal y profesional.
Generalmente, y al igual que el docente con los niños; el profesor formador de futuros docentes suele homogenizar la enseñanza para todos, tratan de formar al profesor ideal, con características bien definidas, prácticas similares, entre otras: se brinda a los alumnos, tanto de niveles básicos como de normal, las mismas oportunidades y no lo hacemos equitativamente; es decir, damos lo mismo a todos sin importar sus necesidades e intereses.
Se está consciente de que el alumno (futuro docente) proviene de contextos diferentes y que la sociedad con la que va atrabajar es un cuerpo dinámico con cambios constantes; sin embargo, aún no aterrizamos en la importancia de que el docente es un elelmento importante en la formación de ciudadanos que sse insertarán de forma activa en la sociedad y sobre todo que serán los responsables de transformarla. La autonomía que el profesor pueda inculcar a sus alumnos jugará un papel muy importante dentro de esta transformación.
El centro de trabajo sería un lugar idóneo para que el docente vea enriquecida la eficacia de su práctica. Esto podemos lograrlo cuando la escuela se convierta en un espacio de análisis y reflexión sobre la propia práctica y la de los demás en un marco de ayuda mutua. La clase sería el centro de análisis y con ella los alumnos, maestros como factores de influyen en el proceso enseñanza – aprendizaje; por eso la necesidad imperante de abrir el aula, dejar que los demás se involucren en nuestra práctica, atrevernos a ser juzgados por los demás, todo con una finalidad cien por ciento de mejora y crecimiento.
La formación docente para la diversidad es una postura educativa que toma como eje principal al alumno, al maestro y al saber como elementos base que se interrelacionan y que dependen uno del otro para que el proceso se lleve de manera eficaz.
Por lo anterior, la utilización de múltiples técnicas, metodologías, etc. será una de las necesidades para formación de futuros docentes, brindando la posibilidad de desarrollar al máximo las capacidades de los alumnos, el sentido de responsabilidad, de conciencia de la trascendencia de su rol y la necesidad de la constante actualización dado que la sociedad está en constante movimiento.